El sabor del caribe

Azúcar
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"100% Azucar: The Best of Celia Cruz & La Sonora Matancera", 1997
"The Legends Collection: The Tito Puente & Celia Cruz Collection", 2000
"The best of Willie Colon", 2000
"The Best of Orchestra Harlow & Ismael Miranda", 1976

 



 
     
Está de moda la salsa. Y no es para menos, dado el fallecimiento de una de sus más grandes exponentes, Celia Cruz, la "Reina de la Salsa". Este "ritmo", hay que aclararlo, es bastante nuevo, pero cuenta con una historia de varias páginas.

 
     

Dicen por ahí que el nombre "salsa" no es más que el disfraz que tuvo el son cubano para volverse un producto más "comercial". La palabra nace a principios de los años setenta, y bajo su etiqueta penetran los ritmos afrocaribeños a Estados Unidos y Puerto Rico.

Es por eso que el término "salsa" representa la discordia. Una disputa de años entre los latinos de New York y los cubanos de la isla respecto a la propiedad de ritmos en los que ambos hicieron aportes paralelamente.

Tras la Revolución Cubana y el refugio de los isleños opositores a Castro en EE.UU. se produce esta división entre la producción musical de ambas regiones. Así, se entiende "salsa" como la música de origen cubano hecha en Estados Unidos.

Cuenta el mito que "salsa" fue una palabra popularizada por una estación de radio venezolana, y luego adoptada por Fania Records, compañía creada en Nueva York, en 1964, por un dominicano llamado Johnny Pacheco. Este hombre, quien empezó repartiendo discos "por mano", tenía la obsesión de popularizar la música latina en el país de los waffles y las hamburguesas.

El éxito de Fania Records llevó a llamar "salsa" a la música de músicos como Ray Barreto, Bobby Valentin, Willie Colon, Ismael Miranda, Tito Puente o Ismael Rivera, además de la conocidísima, a esas alturas, Celia Cruz.

La salsa abarca, entonces, un vasto campo de géneros musicales, combinaciones e influencias, entre las que distinguimos el son montuno, de Cuba, la bomba y la plena de Puerto Rico, el merengue dominicano, la música ritual cubano de la Yoruba, y hasta el jazz y el R&B afro-americano.
El ritmo y la instrumentación de la salsa forman patrones rítmicos que se conocen como clave. Hoy en día dichos patrones rítmicos "salseros" son estrictamente mantenidos por músicos y productores que se especializan en este tipo de música.


Hoy la salsa vive uno de sus momentos más tristes, debido al fallecimiento de su más notable representante, Celia Cruz. A principios de la década del '50 tomó el lugar de Myrta Silva en La Sonora Matancera con la que escribió las páginas más gloriosas de su historia. El 15 de julio de 1960 deja su tierra natal y se muda a los Estados Unidos, bajo el pretexto de una gira. Castro jamás le perdonó esa jugada.
Más allá de su posición política, la muerte de Celia deja un vacío enorme para la música cubana, de la que ella fue una estupenda embajadora. Tal como Compay Segundo, fallecido una semana antes, trágica coincidencia. Cuba está de duelo. La música está de duelo.




Por Rodrigo Toledo


 
 
 
 

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