"Life is a misterý...Everyone must stand alone...I
hear you call my name...And it feels like home", cantaba
la polémica y "hereje" Madonna de finales
de la década de los ochenta. El video pasaba y pasaba
por Más Música y el Sábado Taquilla
mientras uno se quedaba pegado frente al televisor mirando
ese coro que la acompañaba detrás, con mujeres
morenas, adiposas y de voces potentes. Era algo demasiado
misterioso para quienes recién despertábamos
a la música, hasta aterrador.
Eso era un coro gospel, pero yo me iba a enterar más
tarde. Por supuesto, cuando pude escucharlo en numerosas
otras canciones, de autores tan diversos como Billy Joel,
Leonard Cohen y, más recientes, los británicos
de Blur.
"God", Dios, y "Spel", una forma antigua
de inglés que significa historia, dieron origen a
la palabra Gospel (Evangelio). La primera vez que alguien
utilizó el término fue en 1874, cuando Phillip
Bliss lo imprimió en el título de una publicación:
"Canciones de gospel".
La espontaneidad y el fervor religioso son las principales
motivaciones del gospel, que nace precisamente al alero
de una "explosión" cristiana a finales
del siglo XIX, cuando se multiplicaban las sectas y comunidades.
Nombres como "Las comunidades negras Pentecostales
de la Santidad",
"Autopista de Atlanta", "Iglesias Bautistas
del cerco de Fuego", "La Santidad de la Criatura
Viuda", llevaron con fuerza su prédica por todo
el territorio, por supuesto, apoyados por la fuerza del
canto.
Los primeros intentos por sacar esta música de su
contexto original (las paredes del templo) se realizaron
allá por 1871, cuando se pide a los
estudiantes negros de la Universidad de Fisk de Nashville,
Tennessee, que formen un coro para salir de gira. Ellos
recuperan viejas tradiciones de la época de la esclavitud,
los "Spirituals", que encantaron a las audiencias
europeas.
El hijo de un predicador negro ambulante, Thomas A. Dorsey,
iba a "exportar" el gospel hacia otros ámbitos
e iba a moldear su carácter posterior. El joven,
nacido en 1899, comenzó su carrera musical en Georgia
Tom, un grupo de blues en el que estaba acompañado
por Ma Rainey y Tampa Red. El reverendo A.W. Nix, un predicador
de estilo extrovertido y carismático, llega al corazón
de Dorsey, transformando su fe para siempre.
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Fue
Dorsey el primero en formar un cuarteto femenino de gospel,
quien fabricó las primeras 500 copias de "música
gospel" bajo su propio sello, quien descubrió
a una nueva generación de cantantes, entre los que
se encontraba Mahalia Jackson. No pasó mucho tiempo
antes de que aparecieran numerosos artistas aumentando la
popularidad del estilo. Sally Martin, Marion Williams, las
Gay Sisters, los Soul Stirrers, las Gospel Harmonettes. Se
hizo habitual la estructura en que un cantante principal,
es secundado por un coro de voces al fondo, emulando la disposición
del predicador al frente de su congregación.
El correr de los años lleva al gospel a cambiar su
cara. Más bien a "endurecerla", y dejar atrás
el llamado "crooning", su forma más ligera.
La idea era conmover, impactar, con un cantante que "gritara",
incluso, las notas superiores. Pasaban, de esta forma, las
décadas del '50 y '60, dejando su influencia latente
en las futuras estrellas del rock 'n roll, siendo el caso
más evidente el de Elvis Presley.
El gospel se transforma en
un estilo comercial más con la aparición y boom
del soul, y de figuras como Aretha Franklin, Marvin Gaye y
Ray Charles. Es la apoteosis del sonido llamado "Motown",
que rescata, recicla, utiliza, toda la sonoridad gospel. Algunos,
como Little Richard y "Screaming" Jay Hawkins llegan
a escandalizar a los conservadores religiosos, que veían
en ellos a herejes que cambiaban el "sentido original"
de esa música.
Pero el gospel ya se había desligado hacía rato
de sus raíces y era un "bien del pueblo".
Tanto así que ya se había internacionalizado
y expandido sus tentáculos hacia todos los lugares
posibles. Por eso "Like a prayer", esa tremenda
canción que recordábamos al principio, tenía
su razón de ser. Y un montón de canciones más,
por cierto.
Para los interesados:
Las dos funciones que el espectáculo "Las grandes
voces del gospel", dirigido por Gregory Hopkins, el director
del Teatro de la Ópera Harlem, ofrece en el Teatro
Municipal -este domingo 18- están prácticamente
agotadas. Sólo quedan entradas de $30.000. En tanto,
el Harlem Gospel Choir ofrecerá dos funciones en Santiago,
el viernes 16 y sábado 17, luego se trasladan a Valparaíso
el 18 y finalizan su gira en el Teatro de Concepción,
el lunes 19 de agosto. Las entradas cuestan desde $6.000.
Por Rodrigo Toledo
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