¿Dónde se fueron los buenos tiempos?

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"24 Hours Party People", OST, Varios Artistas (New Order, Happy Mondays, Sex Pistols, 808 State, The Clash, Buzzcocks, entre otros), 2002
"Unknown pleasures", Joy Division, 1979
"Closer", Joy Division, 1980
"Low Life", New Order, 1985
"Power Corruption & Lies", New Order, 1983
"Pills 'N' Thrills & Bellyaches", Happy Mondays, 1990
"Hallelujah", Happy Mondays, 1989

 

 


 
     
Años que nos hubiese gustado vivir a cualquier amante de la música. Una efervescencia comparable a la del grunge en Seattle se vivía en Manchester a principios de los '80. Comenzaba a forjarse un nuevo sonido.

 
     

"24 Hour Party People" se llama la película que lleva a la pantalla grande la historia musical de Manchester de los últimos 25 años. Michael Winterbottom ("Bienvenido a Sarajevo") es el encargado de tamaño proyecto, que se estrena el viernes en Gran Bretaña y quién sabe cuándo o en Chile.

1976. Un concierto de Sex Pistols en Manchester es el escenario que da inicio a "24 Hour Party People", un filme supuestamente llamado a transformarse en el sucesor de la emblemática "Trainspotting" (dirigida por el venido a menos Danny Boyle, en 1996). En medio del público de aquel recital, un joven llamado Tony Wilson recibe la inspiración para gastar todos sus ahorros en el montaje de un sello discográfico, que iba a convertirse en el mítico Factory Records.

La historia de Factory es real, y comienza cuando Tony Wilson inicia una búsqueda de grupos que posean la capacidad de generar una especie de "culto". Así, llega hasta Joy Division, legendaria y oscura banda que se disuelve en 1980 debido al inesperado suicidio de su vocalista, Ian Curtis (considerado un genio en la ciudad), a los 22 años.

El grupo había editado su primer disco, el EP "An Ideal For Living", en junio de ese año, a través de su propio sello independiente, llamado Enigma, (fueron 5 mil copias). Pero, por diversas razones, el lanzamiento pasa inadvertido para el grueso de la escena.

Al poco tiempo, y gracias a Rob Gretton, manager de la banda (antes era el DJ del Club Raffer, donde conoció a los muchachos), conocen a Tony Wilson, entonces reportero de televisión y luego conductor del programa de televisión, "So It Goes", y que se había impresionado por la propuesta del grupo.

Wilson tenía un socio, Alan Erasmus, manager del grupo Durutti Column, con el que organizaban tocatas para su propio local, The Factory. El éxito de su programa de TV y del club los llevó a lanzarse a la aventura de armar un sello discográfico. Joy Division se convirtió, de esta forma, en el primero de sus artistas contratados.

Lo primero que edita Factory Records es el EP doble llamado "Factory Sampler", en diciembre de 1978, donde se incluyen dos temas de Joy Division: "Glass" y "Digital", junto a otros interpretados por Cabaret Voltaire, Durutti Column y John Dowie.

Quedaba inaugurada una época de locura y creatividad para Manchester (muchos la iban a a llamar "Madchester") en la que se imponía como bandera de lucha la calidad. Claro, los ideológos de Factory se alzaban como los defensores de aquello y entregaban el mejor material posible a su público,

tanto en en lo que se refiere a sonido, como en gráfica y soporte físico (en eso también innovaron notablemente). Pero, lejos lo más importante, fueron los nombres que se sumaron a la etiqueta Factory:

Happy Mondays: provenientes del noroeste de la ciudad, aparecieron en 1984 y desde un comienzo tuvieron un carisma bastante imprudente, que llamó la atención de los fans y de Tony Wilson. El reconocimiento nacional llegó con su segundo LP "Bummed".

James: considerados los "segundos Smiths", su primer sencillo fue "Jimone", editado a través del sello Factory en 1984, seguido de "Village Far". Tim Booth en voz , Murry Gott en guitarra, Jimmie Glennie en bajo y Gavan Wheelan en batería era su formación original.

New Order: los sobrevivientes de Joy Division, encabezados por Bernard Summer, se volcaron a este proyecto, cuyo single "Blue Monday" se convirtió en el disco de 12" más vendido de la historia del Reino Unido..

"Madchester" floreció al alero de una serie de grupos que tenían algo en común, un carácter que mezclaba sonido e idiosincrasia (muy inglesa, por cierto). Este fenómenos supuso la unión entre la música indie y el dance/house.

The Hacienda, una mítica discoteque inaugurada en mayo de 1982 y propiedad de la gente de Factory, fue el epicentro de esta amalgama cultural y donde ocurrieron las primeras "raves", con el concepto con el que hoy las entendemos. The Smiths, Madonna, New Order y hasta Oasis alcanzaron a tocar en el legendario edificio que cerró el 28 de junio de 1997, abrumado por las deudas.

En el libro en que se basó "24 hours party people", escrito por el propio Tony Wilson, él señala: "el sello fue construido sobre un anárquico sentimentalismo acerca del rol del arte popular". Para el '92 esa idea se derrumbaba a ritmo acelerado. La carta de salvación, que podría haber sido un nuevo álbum de New Order, nunca llegó. Hoy sólo queda la nostalgia por los buenos tiempos, la que se ha plasmado en el celuloide, en una idea apoyada por el propio Wilson: la reconstrucción ficticia de los acontecimientos.


 
 
 
 

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