ROCK EXTREMO

El inefable doble bombo
o
"Scream bloody gore", Death, 1988
"From Enslavement to Obliteration", Napalm Death, 1988
"Altar of Madness", Morbid Angel, 1989
"Cause of death", Obituary, 1990
"Tomb of the mutilated", Cannibal Corpse, 1992
"Left Hand Path", Entombed, 1990
"Once upon the cross", Deicide, 1995
 

 



 
     
Si para algunas personas el heavy metal fue, en cierto momento, la "música del demonio", mejor ni imaginarse lo que pensarían del death metal, un género que por su carácter underground ha generado cero polémica. Tras el death hay músicos virtuosos, una tribu de seguidores fieles y un halo de misterio difícil de quitar.


 
     
Todavía se recuerda en Chile la polvereda que levantó la posible venida de Iron Maiden, en lo que hubiese sido el debut del grupo británico en nuestro país. Las siempre poderosas voces de la iglesia se hicieron sentir, y de manera fuerte, para impedir lo que -según ellos- era la actuación de un grupo de rock que le "rendía culto al diablo".

Los señores de sotana color burdeos se salieron con la suya aquella vez, aunque -y tal como la historia de "La última tentación de Cristo"- años más tarde Iron Maiden iba a poder presentarse sin problemas en nuestro territorio (una vez sin y otra con Bruce Dickinson).
Por esos años la cultura del metal había crecido de manera notable, aunque en la superficie eso no se notaba. Por eso no hubo polémicas con la venida de grupos de la corriente más dura del metal, el death.

"Yo no sé qué sacaron los curas con reclamar tanto por los Maiden, si ahora nadie dice nada por Deicide. Y ellos sí que son satánicos", me explicaba un amigo por aquellos años. Lo cierto es que Deicide (o Deicidio, "muerte de dios", para ser más explícitos) finalmente no se presentó en Chile pues su líder, Glen Benton, no llegó.
Benton era el mismo que había dicho acerca de su grupo "Nosotros somos la espada de Lucifer".

Sin embargo, hubo un puñado de bandas representativas del estilo que sí llegaron a este lado del mundo, y con tremendo éxito: entre ellas Kreator (la que abrió este tipo de eventos y se repitió el plato), Death (piedra angular del movimiento), Cannibal Corpse, Morbid Angel y Napalm Death.

Pero, ¿de qué se trata el llamado death metal? En la época de su génesis (comienzos de los años ochenta) muchos lo tildaron de "ruido inaudible", mientras otros comenzaban una idolatría que no se detiene hasta hoy.
Algunos citan como "primera piedra" del movimiento al grupo británico Venom, cuyo disco de 1982, "Wellcome to the hell", generó sentimientos encontrados.

Allí estaba la raíz del género: sonido oscuro, a veces terrorífico, guitarras graves, un ritmo más bien lento (en comparación a estilos "hermanos", como el speed, o el thrash) y, sobretodo, una voz gutural, ojalá lleana de gruñidos.

Para otros, el verdadero death metal surge más adelante, con la formación del grupo Mantas, en 1983. Tras este proyecto estaba el señor Chuck Schouldiner, junto a sus amigos del colegio en Florida, Rick Rozz y Kam Lee, formación que llegó a grabar sólo algunos demos. Esto porque Schouldiner decidió que las mejores perspectivas estaban en San Francisco, lugar al que emigra sin sus compañeros, quienes prefieren quedarse y armar el grupo Massacre.

A Schouldiner le esperaba una idea que iba a ser leyenda. Es en el año 1985 cuando invita a Chris Reifert y a John Hand a formar una nueva agrupación, cuyo nombre inauguraría un nuevo estilo: Death. El grupo edita su primer disco para el sello Combat: "Scream bloody gore", pero cambia sus integrantes en 1988, cuando Schouldiner se reúne con sus viejos partners para editar "Leprosy", el más clásico de los álbumes de la corriente death.

Quedaban entonces echadas las bases para una generación de grupos que daría que hablar. Entre los más famosos se ubicaron los mencionados Deicide, más que nada por su vinculación explícita con el satanismo, en torno a la que se tejían las más increíbles historias (como la de un pacto secreto entre sus integrantes y el Diablo).

Si dichas historias son ciertas, queda a criterio de los oyentes. Respecto a lo estrictamente musical, el death está en estado de hibernación. Su originalidad y el virtuosismo de sus músicos lo hicieron ganarse un lugar importante en la historia del rock. Aunque a muchos ni siquiera se les pase por la cabeza creer que "eso es música". Hay para todos los gustos.

Por Rodrigo Toledo


 
 
 
 

Noticias Audioanálisis Brújula Tu Columna Cuerpo y Alma Raices Plug & Play Zona DVD Disco Inmortal El Maestro dice
o