Reino de lo etéreo


Viendo las estrellas
o

Pink Floyd, "Ummagumma", 1969
Pink Floyd, "Atom Heart Mother", 1970
Hawkwind, "Doremi Fasol Latido", 1974
Ozric Tentacles, "Pyramidion"
Flying Saucer Attack, "Distance"
Spiritualized, "Lazer Guided Melodies"
Spiritualized, "Pure Phase"
Spiritualized, "Ladies and Gentlemen, we are floating in space"

 

 

 
     
Siempre un género algo desconocido, el space rock es casi tan antiguo como la psicodelia. Privilegio de unos pocos, sus tentáculos aún permanecen en el ámbito más alternativo, contando con una silenciosa popularidad.

 
     

El concepto de "space rock" o "rock espacial" comenzó a gestarse allá hacia finales de la década de los sesenta, algo después de la explosión sicodélica, como un digno heredero de esa misma tradición de buscadores de "atmósferas".

Es música hipnotizante, cuyo parangón con el espacio es sencillamente la sensación de volar, o de pasar a otro estado. Las texturas son las principales protagonistas en las composiciones de este tipo, en que las letras apenas se distinguen, más bien sugieren y provocan el efecto de sumergirnos en su encanto.

Decíamos que a fines de los '60, principios de los '70, un importante número de bandas, inspirados, o luego de haber pasado por la psicodelia, hurgaban en las posibilidades de exploración que les daban guitarras, teclados y sintetizadores, jugando a atravesar sus límites.

El mismísimo grupo llamado Pink Floyd es sindicado como el iniciador de esta experimentación sonora, en los discos que sucedieron a su sicodélico nacimiento.

Había en la época, eso sí, otras bandas que se habían "especializado" en este estilo. Como Hawkwind, que serían la "punta de lanza" para el surgimiento de sus nuevos cultores. Ellos, y todos los demás (grupos como Ozric Tentacles, Ship of Fools o Quarkspace), cabían bajo la clasificación mayor de "rock progresivo", cuestión que más adelante se iba a perder.

Sí, porque el space rock se erguiría como un género con identidad propia luego de la alucinante experiencia shoegaze de principios de los '90. My Bloody Valentine, Ride y antes The Jesus and Mary Chain pusieron de moda el llevar la música al extremo. Entonces, fue el momento ideal para la resurrección del space, a través de dos nombres notables: Flying Saucer Attack y Spaceman 3 (proyecto que luego devendría en Spiritualized).

Ellos vinieron a renovar el antiguo concepto space con nuevos recursos tecnológicos y estilísticos, sorprendiendo a la crítica. El álbum "Ladies and Gentlemen, we are floating in space", de los británicos Spiritualized, incluso, fue incluido en la lista de los cien mejores discos de la historia del rock, por las revistas especializadas.

En esa placa encontramos los elementos fundamentales del space: voces apenas perceptibles, guitarras distorsionadas a tope, teclados atmosféricos, varios sonidos indefinibles, y un ritmo hipnotizante que raya en la repetición. Sonoramente, sorprendente.

A días de presenciar un nuevo eclipse de luna desde nuestro país, el space representa una vuena alternativa para acompañarse en tan único momento. Les garantizamos, al menos, el ambiente ideal para acercarse al cielo.