¿Qué diablos es eso?

Ácidos, pero no pesados
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"Get Up With It", Miles Davis (1974)
"On The Corner", Miles Davis (1972)
"Headhunters", Herbie Hancock (1973)
"Mission Impossible", James Taylor Quartet (1996)
"Brand New Heavies", Brand new Heavies (1991)
"Best of Incognito", Incognito (2000)
"Emergency on planet Earth", Jamiroquai (1993)
"Travelling without moving", Jamiroquai, (1997)

 

 



 
     
¿Música y limonada? Nada de eso...el acid jazz debe de ser uno de los estilos más misteriosos para el público común, aunque al oído suena demasiado conocido. Cuestión de nombres, solamente.

 
     

Sobre etiquetas y clasificaciones ya hemos hablado antes en esta página. Y es que no deja de ser atractivo develar algunos misterios en cuanto a estilos, sus nombres y el sonido que identifican, finalmente.

Un concepto como el acid jazz, por ejemplo, ha sido objeto de discusiones, debido al uso de una palabra que a algunos puristas les provoca urticaria: jazz.

¿Qué tiene de jazz el acid jazz? Pues mucho, pero mucho menos de lo que tiene de funk y soul. Es música de raíz negra, interpretada muchas veces por blancos.

Su origen se halla en el revival funk que vivió el Reino Unido hacia fines de la década de los '80, el que se entrelazó con ciertas corrientes jóvenes del jazz, para dar forma a un rítmo alejado de la síncopa, algo más simple estilísticamente hablando, y cuyo objetivo primordial era animar las pistas de baile.

El acid jazz es deudor directo, entonces, de los DJs de la mencionada época, quienes a través de sus discos y samplers, recuperaron el sonido de lo que fuera el período más "electrónico" del jazz, como lo hecho por Miles Davis en los '70 y un disco que marcó directrices desde su lanzamiento en 1973: "Headhunters", de Herbie Hancock.

El fenómeno del acid jazz significó el ascenso de la llamada "club culture", o cultura "de clubes", donde se mezclaban músicos, artistas y gente ligada por una identidad que cada vez tomaba una forma más definida.

El término acid jazz es atribuido al dúo de Gilles Peterson y Eddie Piller, ambos dueños de sus respectivos sellos independientes: Talkin loud y Acid Jazz. Son ellos los que bautizan a este nuevo estilo que desafía el reinado de house y tecno en las pistas londinenses.

El púnctum de popularidad del acid jazz llega después de 1990, con el despegue de una camada de nuevas bandas que esparcen el sonido por el mundo. Destacamos algunas:

James Taylor Quartet: formado por J.Taylor en el Hammond, David Taylor en guitarra, Neil Robinsosn en batería y John Wilmott (saxo y flautas). Su disco más célebre es "Creation", de 1997 en el que incluyeron una versión del tema de la serie de TV, "Starsky y Hutch" (con Maceo Parker en los bronces).

Brand New Heavies: un buen número de vocalistas han desfilado en la formación de esta banda caracterizada, según sus seguidores, por su elegancia.

Incognito: junto a los Heavies son la banda más importante del estilo, y está liderada por Jean Paul "Bluey" Maunick, una leyenda en la escena. La experiencia es su mayor plus. Basta mencionar que su disco debut, "Jazzfunk", se remonta a 1981.

Jamiroquai: bueno, la banda de Jason Kay es lejos la más popular y comercial muestra del estilo conocido como acid jazz. Una carrera impecable avala su trabajo, el que tuvieron la oportunidad de venir a mostrar a Chile en 1997. Un grupazo.

¿Y qué pasa en Chile? Bueno, la escena que tiene algo que ver con los sonidos del acid jazz, está bastante movida. Eso sí, gran parte de ellos ha optado por una característica particular y exclusiva. Pasa con el funk de La Toplera, por ejemplo; o con el soul de La Monart. Quizá si quienes más se acercan a la concepción original del acid sean los Papanegro, de quienes todavía esperamos su primer disco.


Por Rodrigo Toledo


 
 
 
 

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