Starsailor, o "marinero estelar", es un cuarteto
británico, por cierto (lo notarán desde el
primer acorde) y que fuese sindicado por el magazine New
Musical Express como "la nueva esperanza del rock"
en la isla.
Demás está recordar lo exageradas que son
las revistas en las tierras de la Reina Isabel, cuando se
trata de "descubrir" alguna gema en bruto, que
remezca el sobrecargado ambiente musical, y que le gane
"el quien vive" a sus competidoras, como Melody
Maker.
Para qué vamos a andar con rodeos, Starsailor no
viene a descubrir la pólvora ni mucho menos. Herederos
del clásico sonido pop británico, le agregan
una voz -la de James Walsh- que dicen tiene reminiscencias
a Jeff Buckley (aunque yo no esté tan de acuerdo),
y que los distingue dentro de la inmensa población
de bandas en el estilo.
El poder melódico de sus canciones es innegable
y la elegancia de los arreglos también. Sus intenciones
por conmover, sin embargo, van cayendo muy de a poco en
la monotonía, para un disco que debió tener
un resultado global mucho más sólido.
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No es un disco para pasar de largo,
por cierto. Quienes disfruten de la música de grupos
como Travis, Coldplay, o los mismos noruegos de Saybia (que
destacáramos con gran realce hace unos meses), seguramente
engancharán con la propuesta de este cuarteto de muchachos
que no supera los 20 años, y que promete un futuro
esplendor.
Producidos por Steve Osborne (U2, Suede, Curve), estos muchachos
tienen el "don" y es de esperar que no lo desaprovechen.
Pongan oído a “Lullaby” -hay que ser valiente
para ponerle a una canción el mismo nombre de un clásico
de los Cure- y “Alcoholic” que retrata una historia
sobre un padre alcohólico.
Británicos en barbecho, para los que gustan del buen
pop de la isla. Y de acompañar un viaje en auto con
intenciones nostálgicas. Sin excesos.
Rodrigo Toledo.
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