Si Dido Armstrong (25 de diciembre de 1971) hubiese editado
como debut este "Life for rent" seguramente el
éxito también le habría sonreído.
La chica bella que cantara con Eminem tiene eso que llaman
ángel, pero también la tendencia a repetir
una fórmula.
No le falta talento, ni registro vocal, sino vísceras
a este disco, que parece demasiado "planificado"
a medida que nos adentramos en él. No por esto llegamos
y ponemos "off" al reproductor de CD...lo escuchamos,
porque es agradable, pero no nos remueve demasiado las entrañas.
La competencia es dura para la Armstrong en el ámbito
de la música hecha por féminas de voces sutiles
y muchos nos quedamos con el desgarro de una Beth Orthon
o su tocaya Gibbons (Portishead). Y no es que uno no sienta
sinceridad en lo de Dido, sino que simplemente da la impresión
de no estar al 100%.
|
Adult Music es un rótulo
que, a veces, puede llegar a ser peyorativo para una artista
como Dido, capaz de mucho más, pero que se conforma
con menos. Las planicies de este "Life for rent"
apenas se sacuden con el beat de "Stoned", "Sand
in my shoes" y la incursión hip-hopera de "Who
makes you feel".
Como en su placa anterior, Dido se vale de la ayuda de su
hermano Rollo, del grupo electrónico Faithless, para
componer un material de contenido "femenino" en
gran parte, donde dominan temáticas como el desamor
y las relaciones de pareja.
Para escuchar sin culpas en un viaje en auto, o para poner
en una reunión social sin que nadie se enoje, reclame,
o pida un cambio de música. Así es Dido, y eso
es lo que a más de doce millones de personas les gustó
de su primer álbum. Y esa es precisamente la parte
que no nos gusta. Para la próxima, arriésgate,
Dido.
Rodrigo Toledo.
|