La Funk Mob, se llamaba el primer proyecto que unió
a los franceses Zdar (ex partner del house master galo Etienne
de Crecy en el dúo Motorbassy) y Boombass, con el
que publicaron un par de experimentos a través del
influyente sello de James Lavelle, Mo Wax.
Luego de aquello, se dedicaron derechamente "a las
perillas", en la producción de varios discos
para el también galo Mc Solaar.
En "Au reve" este par de cerebritos vuelve por
lo suyo, el reinado en las pistas. Ese mismo del que se
había apoderado con tanta propiedad otra pareja de
franceses, Daft Punk. Queda claro, entonces, que algo pasa
en La Galia, que no es casualidad la capacidad que han tenido
para manejarse con los ritmos y crear un "sonido".
Ese sonido de dance francés, sumado al beat del house
más clasico, y algunos elementos de hip hop (del
llamado abstract) sigue siendo la apuesta de Cassius para
el sucesor de su exitoso "1999". Y no les ha ido
mal, si pensamos que el primer single de este trabajo, "I'm
a woman", tuvo -y sigue
teniendo- gran repercusión en Europa.
Ese tema, precisamente, cuenta con la colaboración
de Jocelyn Brown, diva del house music, y quien le da el
toque "disco" al surco. Como introducción,
una guitarra con distorsión nos hace recordar a los
Daft, pero es sólo un instante. Además acá
no está esa modulación de las cuerdas (tan
maravillosa y misterios a la vez) ni el vocoder en las voces.
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Es una monótona y retro
composición las que nos recibe en la apertura de este
disco. Una que pronto se vuelve explosión de sonidos
pasados por el cedazo Cassius, una joyita de producción.
"The sound of violence", con la voz de Steve Edwards,
toma el modelo estructural de "I'm a woman", ese
de abrir con la guitarra, que luego juega con rasgueo funk
y envolvente ritmo.
"Thrilla" suena agresiva, como para sacudir la cabeza
con ganas en medio de una fiesta trance. Las rimas de Ghostface
Killah le otorgan una oscuridad muy atractiva.
"Telephone love" reduce el beat drásticamente
y lo combina con el tuuut de espera de un teléfono
y la frase del título que se repite una y otra vez,
pasada por otro filtro.
Se deja escuchar "Au reve", aunque no al auditor
no le guste demasiado la electrónica (esto es una apuesta
personal). Y es que este tipo de sonido llama la atención
también a quienes se interesen por el procesamiento
del sonido, algo en lo que Cassius, como podría ser
Daft Punk, o el mismo Fatboy Slim, se manejan con soltura.
Ahora, si tienes prejuicios eternos en contra del trabajo
creativo en máquinas, no haycaso, te vas a aburrir
como ostra. Y, de pasada, te perderás lo último
de uno de los más importantes grupos de la electrónica
dance de vanguardia. Tú decides.
Rodrigo Toledo.
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