Hace rato que Graham Coxon lo venía avisando. Con
dos discos solistas a cuestas, el eterno guitarrista de
los británicos de Blur parecía cada vez más
afuera de la banda que lo vio nacer como músico.
Y sucedió lo que tenía que suceder. Con pelea
incluida. Para muestra, las declaraciones del mismo Coxon
tras escuchar el primer single del nuevo disco del que fuera
su grupo: “Doy gracias por no estar allí”.
Pero el muchacho con cara y lentes de nerd exagera. Si
bien “Crazy beat” parece ser un tema sencillo
y desechable, no representa en mucho el sonido de este disco.
Más bien es una señal de un nuevo comienzo.
Un decir: “Esto tiene que continuar”.
Albarn se echa el grupo a cuestas y, por suerte, no lo
convierte en un nuevo Gorillaz. Más bien le inyecta
toda la experiencia acumulada en sus proyectos musicales
en África, específicamente en Mali, poniendo
énfasis en lo acústico, por sobre cualquier
otra cosa.
|
“We've Got a File On You”,
por ejemplo, tiene un toque marroquí en algunos de
sus instrumentos y sonidos, lo que revela el tipo de búsqueda
en la que está el hoy trío.
Lo que muchos supusieron sería el disco “funeral”
del grupo es un nuevo aire, con toques electrónicos
(varios gentileza de Fatboy Slim), y con un Albarn lúcido
y menos autorreferente, asumiendo un rol de músico
completo, tal como lo fue Coxon durante tantos años.
Es de esperar que no sea solamente una golondrina en medio
del invierno pues, con esta inspiración, uno tiene
ganas de escuchar a Blur durante muchos años más.
Así sea.
.Rodrigo Toledo ...................................
|