El Proceso de Grabación II

Revisábamos, en el capítulo anterior, los detalles más importantes a considerar a la hora de preparar una grabación. Ahora, cruzamos el umbral del estudio para sumergirnos en consejos más técnicos para optimizar tu presencia en estos "antros de la creación artística".

En el estudio

Por fin ya dentro del estudio, lo primero que se graba es la batería (aunque ahora hay voces que proponen el camino contrario). Aunque existen diversas técnicas que pueden aplicarse, una de las formas más comunes es grabar primero una base rítmica formada por batería, bajo y guitarra rítmica.

Este sistema se utiliza buscando una mayor comodidad de los músicos a la hora de ejecutar los riffs y, en consecuencia, una mayor fuerza y naturalidad de los mismos. Se monta la batería en el estudio, se colocan los micrófonos y se toma el sonido, empezando por el bombo, seguido de la caja, toms, hi hat, ride y platos.

En esta fase hay que procurar que entre la menor señal posible de otros instrumentos por el micrófono que toma el sonido (por el micrófono del bombo que no entre el sonido de la caja, platos y demás; y viceversa), esto se consigue gracias a los efectos llamados dinámicos (puertas de ruido, compresores, etc.).

Para guiar al baterista a la hora de ejecutar los temas, se grabará previamente una guitarra de referencia, que se enviará por auxiliares a sus audífonos conjuntamente con la señal de metrónomo de la canción. Para escoger las tomas buenas, deberemos fijarnos tanto en la velocidad del riff como en la intensidad del golpe en bombo y caja, ya que si no es igual en todos los golpes, se acentuará la pérdida de definición del ritmo de la batería de cara a la mezcla final. Se suele utilizar como complemento a la batería acústica, módulos de sonido para baterías, y ya está en la elección propia de cada grupo, mezclar el sonido acústico y procesado, sólo procesado o sólo acústico. Es muy importante que la base rítmica quede perfecta, así que aunque haya que repetir varias veces (suele ser un infierno cuando no salen las tomas), se deberá insistir hasta lograr la toma óptima, ya que ahorrará problemas con las tomas de los siguientes instrumentos.


Hay que saber que la ecualización de las tomas de sonido es plana y que cuando se graba lo que se busca es la intensidad y encontrar el sonido más parecido al natural de cada instrumento, utilizando las distintas técnicas de multimicrofoneo (varios micrófonos recogiendo el sonido de un mismo instrumento) y los efectos de dinámica. La búsqueda del sonido se hace en la mezcla final, usando para ello procesadores de efectos.

Una vez tomada la señal de la batería, teniendo ya todas las canciones completas y revisadas, se graba el bajo. En esta fase de la grabación, dependiendo del estilo musical del grupo, aunque casi siempre es así, se vigila que las notas del bajo coincidan con los golpes de bombo de la batería. El siguiente instrumento a grabar es la guitarra (base rítmica primero y solos después, de ser posible en distintas pistas). Recordamos tener en cuenta que en la fase de grabación lo que se pretende es sacar un sonido lo más real posible, dependiendo este de la toma microfónica (diversos micrófonos en distintas posiciones).

Es fundamental también que haya una buena señal de entrada, es decir, el músico debe controlar los niveles de ecualización, volumen, ganancia y saturación de su amplificador, ya que es preferible que el sonido de este sea más limpio que de costumbre (nos referimos a la forma de ecualizarlo en la sala de ensayo). Lo siguiente que se graba es, en caso de haberlo, otros instrumentos de cuerda (violín, chelo, etc.); de viento (flauta, saxofón, trompeta, etc.); y teclados (ya sean acústicos o electrónicos). Todos estos instrumentos tomarán como guía para seguir la canción la base rítmica de esta, oyendo por audífonos el envío de auxiliares que corresponda a la batería, bajo y guitarra rítmica. Se da el caso en que a veces es necesaria la voz u otro instrumento solista para hacer de guía; se podrá meter esta señal por línea desde la mesa y sin grabarla (cualquier truco es válido con tal de conseguir buenas tomas, y la forma de actuar dependerá de las necesidades de cada músico).

Después de una estudiada comprobación de los temas grabados, comienza la grabación de la voz. Para tomar la señal de la voz hay que hacer hincapié en los efectos de dinámica (compresores, puertas de ruido, etc.) dando por supuesto que el estudio dispondrá de buenos micrófonos para voz. Se tomará como referencia desde la sala de control todas las pistas restantes ya grabadas, escuchando así todos los instrumentos y comparando el acoplamiento de las distintas melodías con la voz; por auxiliares, el cantante escuchará también todos los instrumentos, dependiendo de su elección.

Es la voz la que supone una parte muy importante en el disco, ya que siempre estará en primer plano, por lo que hay que dedicarle especial atención y más tiempo del habitual. Se suelen utilizar filtros antipop (evitan el sonido de las consonantes fuertes como pueden ser: S, P, etc.), de materiales como seda o papel y que se colocan delante del micrófono, consiguiendo así una mayor limpieza de la voz. Primero se grabará toda la voz solista, de ser posible en un mínimo de dos pistas (técnicas de doblaje para efectos de estéreo en la posterior mezcla) y una vez finalizada ésta, pasaremos a tomar la señal de los coros .

Una vez tomada la señal de la voz completa, comienza la fase de limpieza de pistas eliminando ruidos no deseados que hayan podido filtrarse a la barrera de los efectos de
dinámica y que pisan frecuencias de otros instrumentos, cambiando el sonido de éstas y ensuciando además la grabación. De esta fase y de la corrección de los últimos errores también dependerá mucho la calidad final de la grabación. Al acabar el proceso de limpieza de pistas, y habiendo igualado los volúmenes de señal de cada pista, tendremos el trabajo listo para la mezcla.

Para conseguir una buena mezcla no hay ninguna regla general, y la calidad de ésta de penderá directamente del técnico y de los procesadores de efectos que se utilicen, influyendo la calidad y el número de éstos. Con la mezcla se trata de conseguir una ecualización que separe lo más posible las frecuencias de cada instrumento entre sí, para que al final sea más fácil distinguir las distintas señales cuando se está oyendo todo en conjunto en una canción.

Sobre el uso de los efectos tampoco hay nada escrito, pero no conviene abusar de ellos a no ser que la producción lo requiera. (Un mal uso de los efectos puede estropear una buena señal de entrada). Buscaremos también en esta fase de mezcla una colocación en el espacio de los instrumentos mediante las panorámicas y efectos estéreo.

Se intentará hacer una mezcla lo más dinámica posible, para evitar un sonido lineal y monótono en la grabación. Es conveniente ir oyendo premezclas con detenimiento antes de decidirse por la mezcla final, ya que es el momento cumbre de la grabación y no hay que precipitarse. Con la mezcla ya realizada, ya tenemos el trabajo listo para editar el CD.

Espero que estos pequeños consejos te sean útiles a la hora de enfrentar tus primeras grabaciones. En lo sucesivo hablaremos más en detalle de otros aspectos relacionados con la grabación, mezcla y masterización. Hasta pronto.


Marcelo Castillo