| A la hora
de organizar un estudio de grabación casero deberemos,
como primera medida, poner todo lo que tengamos sobre una mesa
y plantearnos cuál es el objetivo que queremos alcanzar,
de manera de poder comprobar si estamos en condiciones de lograr
una grabación mínimamente digna. En esta primera
entrega comentaré algunos de los elementos básicos
a la hora de implementar un Home Studio, y daré algunas
recomendaciones.
El
corazón y eje sobre el que va a girar todo es, sin
duda, la máquina multipista que emplearemos. Si ya
disponemos de una, entonces adelante. Pero si estamos por
comprar alguna, la decisión puede generar dudas. Desde
su aparición, el sonido digital (ADAT, Minidisc, DAT,
Disco duro, CD) ha ido ganado adeptos incondicionales, pero
no es difícil encontrar a alguien que nos dice que
los sistemas análogos, tienen "algo" especial
que los sistemas digitales no pueden lograr. Pues bien: ambos
tienen razón. La calidad del sonido digital es (por
el momento) realmente inigualable, ya que proporciona elementos
de mezcla y edición que hasta entonces eran imposibles
de lograr, más el aditivo de una cualidad sonora libre
de soplidos y siseos. Pero, el grabador análogo tiene
un "algo" que gusta, y ese "algo" es la
calidez del sonido y el soplido o siseo "humanizante"
logrado en una buena grabación.
Toda decisión de compra debe ser
tomada fríamente. No nos dejemos "vender"
un equipo por el aspecto o el precio, sino por sus prestaciones
y nuestras propias necesidades. Para un estudio que empieza
o un estudio casero es mas fácil, y sobre todo, más
económico, poner un estudio digital.
En cuanto a los sistemas digitales,
considero que los formatos de cinta digital (ADAT; DAT) tienen
buena aplicación en grabaciones en vivo o locación,
pero para estudio prefiero el acceso rápido del disco
duro, ya que definitivamente es el medio mas fácil
y rápido para hacer edición. Existen sistemas
de disco duro que los venden como sistemas que no requieren
una computadora para funcionar, es decir tienen todo lo que
necesitan dentro de la misma caja. Generalmente son comercializados
como "Portaestudios", y muchos de ellos incluyen
alguna especie de mezcladora con preamplificadores, faders
e incluso ecualización y otros efectos.
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Estos sistemas presentan la ventaja
de ser más portátiles que una buena computadora,
no requieren teclado ni mouse, y en general son más
estables ya que traen una computadora dedicada exclusivamente
para el programa de grabación y es difícil estropear
la configuración.
Por otro lado, las computadoras
presentan la ventaja de ser un sistema un poco más
barato que los portaestudios digitales, y además nos
permiten el uso de plug-ins y demás programas dedicados
a la grabación y edición de audio digital.
Otro elemento casi indispensable a la hora de armar un Home
Studio, es la mesa mezcladora o mixer, ya que sin ella nos
encontraremos con
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algunos
problemas para efectuar operaciones básicas, como darle
ganancia (TRIM o GAIN) a un instrumento o micrófono
que no trabajen con circuito activo; adosarle efectos a un
sonido antes o después de ser grabado (recomiendo que
sea siempre después); hacer una ecualización
previa del sonido que va a ser grabado; poseer un sistema
de monitoreo por auriculares que nos permita aumentar o disminuir
el volumen de las pistas durante una grabación, independientemente
de los niveles de entrada y salida; panear los sonidos durante
una post edición para armar una imagen estéreo,
etc. Hoy en día es fácil encontrar en el mercado
mesas mezcladoras con muy buenas prestaciones para la grabación
de estudio y a precios muy convenientes
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También debemos considerar cual
será nuestro sistema de amplificación y monitoreo,
ya que de él va a depender en gran medida el resultado
final mientras estamos grabando o mezclando. En general se recomienda
el uso de un par de monitores profesionales ya que nos va a
permitir monitorear en forma plana (sin aditivos ni refuerzo
de frecuencias). El amplificador puede ser cualquiera de marca
reconocida, con potencia suficiente como para tener Rango Dinámico,
y que no pretenda darnos más de lo que la música
nos ofrece. Es decir, que nos proporcione, al igual que los
monitores, una respuesta de frecuencias plana, y no le agregue
graves, agudos, medios, surround, loudness, dolby, etc. En caso
de ser necesario trabajar con este tipo de amplificador, entonces
deberemos colocar todos los potenciómetros de tono en
CERO (donde "se supone" que la respuesta es plana),
y apagar los refuerzos de todo tipo. Un
opción práctica es el uso de monitores autoamplificados
(es decir, que traen su propio amplificador incorporado en
la misma caja), ya que en el mercado se pueden encontrar muy
buenas opciones en cuanto a precio y calidad.
Estos son algunos elementos básicos
a la hora de implementar un Home Studio, pero no son los únicos.
En futuras entregas haré mención a otros elementos
y entraré más en detalle acerca de los mismos.
¡Hasta la próxima!
Marcelo Castillo
mcastillo@audiomusica.com
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