|
Generalmente
los guitarristas nos resistimos -un poco- al estudio de los
acordes. Es cierto que son parte fundamental de la música,
que permiten manejar la tensión en las composiciones
y que pueden resaltar una línea melódica, pero
también es cierto que son difíciles de asimilar
y memorizar.
El estudio de los acordes se relaciona
directamente con las escalas, los intervalos, los arpegios
y en general con la armonía, pero esta humilde columna
no entrará en tantos detalles (en parte porque el autor
podría verse en problemas….jaja).
La mayoría de los libros sobre acordes
están formados por una larga colección de diagramas
que, rara vez, permiten comprender las aplicaciones o entender
las distintas progresiones. Por otro lado, los libros sobre
improvisación asumen que el lector ya ha estudiado
acordes. En resumen, es difícil que alguien trate el
tema en profundidad.
Para seguir con la tradición, tampoco
voy a entrar en el oscuro tema de los acordes, pero voy a
dar algunas ideas que permitan sacar más partido a
los que cada lector pueda conocer.
Los ejemplos de hoy se basan en la técnica
para “transferencia entre cuerdas” del gran guitarrista
Ted Greene. Estoy seguro que muchos músicos de las
seis cuerdas utilizan este recurso, pero Ted Greene logró
ordenar y estructurar las ideas para llegar a un par de fórmulas.
Las fórmulas son las siguientes:
a) Para mover un acorde hacia un registro
más alto
Se desplaza la “forma” del
acorde completa hacia el siguiente grupo de cuerdas. Esto
quiere decir que –por ejemplo- si un dedo estaba en
la sexta cuerda, pasa a la quinta manteniendo el traste. Si
un dedo estaba en la quinta cuerda, pasa a la cuarta y también
mantiene el traste. En resumen, el primer paso es cambiar
todos los dedos hacia la siguiente cuerda de registro superior,
manteniendo el traste y la forma o posición relativa
de los dedos.
Luego de desplazar el esquema visual completo
del acorde hacia el siguiente grupo de cuerdas (de rango superior),
se debe observar la segunda cuerda. Si una nota quedó
en la segunda cuerda, esa nota se debe mover un traste hacia
arriba. la única nota que se mueve es la que “cae”
en la segunda cuerda.
|
Finalmente hay
que mover el acorde completo cinco trastes hacia abajo (o
siete hacia arriba si se desea oír el mismo acorde
en la octava superior).
En el dibujo se observa el proceso
completo:
b) Para mover los
acordes hacia un registro más bajo
El procedimiento es muy parecido. Hay que
mover “la forma” del acorde hacia el registro
inferior de notas, manteniendo las posiciones relativas de
los dedos y también los trastes. Esta vez, el punto
de variación será la tercera cuerda. Si una
nota “cae” en la tercera cuerda se debe mover
un traste hacia abajo (sólo se debe mover la nota que
queda en la tercera cuerda, no otra).
Finalmente hay que mover el acorde resultante
(completo) cinco trastes hacia arriba (o siete hacia abajo
si se quiere escuchar la octava inferior)
Estas “formulas” son muy útiles
porque permiten mover por la guitarra nuestros acordes favoritos
(si se pierden en el conteo de trastes, nunca olviden que
tienen oídos).
Este tipo de observaciones –y muchas
otras- las pueden encontrar en el libro “Chord Chemistry”
de Ted Green, que es muy recomendable y permite entender mejor
el funcionamiento y la arquitectura de los acordes más
usados.
Eso es todo por hoy. Saludos y escriban
si tienen alguna duda!
Envía
tus dudas y comentarios de este artículo a:
contacto@audiomusica.com
|