GRABEMOS UNA BATERIA



Si hay algo que puede debilitar el producto final de una grabación, es la poca definición de los instrumentos de la batería: bombo, caja, toms y platos deben sonar claramente en la mezcla final, pero a la vez en un todo conjunto y apretado, y para eso deben quedar fielmente registrados. A continuación, nuestro colaborador, el ingeniero Roberto Marti, nos aconseja en esta sesión cómo enfrentar el tema de la grabación con las mejores prácticas y formas de potenciar el sonido de la batería en estudio.

Grabar a una batería es, sin dudas, uno de los trabajos más complejos en una sesión de estudio. En primer lugar hay que dedicar el tiempo para escuchar la batería en su ambiente y cómo suena genuinamente, es decir sin microfonearla. Luego de realizado este diagnóstico de su sonido natural nos encontramos en condiciones de elegir los micrófonos. En esta instancia la relatividad juega un papel clave para orientarnos, dado que existe una variada flexibilidad dada por los ítems respuesta de frecuencia y polaridad según el modelo de micrófono.

Hay que dedicar tiempo para rotar un par de micrófonos, ya que te darás cuenta que al mover un par de centímetros un micrófono el sonido cambia. Siempre es recomendable encontrar la mejor posición del micrófono.

Al momento de grabar no es recomendable filtrar o ecualizar o aplicar puertas de ruido ya que un mal ajuste puede cortar frecuencias o armónicos que se están grabando. Lo mejor es procesar el retorno de ésta ya que una sobre-ecualización puede generar problemas al momento de la mezcla final, y si escuchas esta frase “lo corregimos en la mezcla” es el primer paso de que algo raro sucede.

Es muy interesante al momento de tener la batería microfoneada probar, por ejemplo, un micrófono a distancia de más o menos a un metro y medio (mirando de frente a la batería) y otro a mayor distancia. También puedes conseguir un buen estéreo de la batería haciendo un XY con micrófonos de condensador, siempre preocupándose de chequear la fase o la cancelación de frecuencias que pueden producir principalmente las frecuencias bajas o medias bajas.

Al tener esta gama de micrófonos sonando, siempre es bueno salir de la sala de control y escuchar en la sala de grabación la batería sonando y compararla en la sala de control.

Otro factor importante es el monitoreo del músico. Un mal monitoreo o malos audífonos pueden ser fatales para la interpretación, ya que la percepción de estar en salas separadas por el aislamiento de cada instrumento, no tiene que afectar la interpretación de la batería. Para esto, hay que hacer pruebas y más pruebas antes de grabar.
Te darás cuenta, recién al decir la palabra grabando, que han pasado muchas horas.

Antesde grabar una batería, hay que pensar en que se va a hacer al momento de mezclar. Por estos días se puede grabar una batería y samplearla completamente (reemplazar sonidos reales por sonidos pregrabados). Algunos músicos o sonidistas toman este punto como último recurso, al no poder obtener el sonido deseado de la fuente original

Además, es muy conocida la técnica de gatillar el bombo, pero personalmente creo que los sonidos y las mezclas en cuanto a combinaciones son infinitas. Es bueno, eso sí, tener la posibilidad de gatillar un sonido procesarlo, filtrarlo y mezclarlo con el sonido real.

Aquí hay una tabla de frecuencias por instrumento (esta es sólo una referencia ya que recuerda que cada instrumento reacciona diferente con cada micrófono):

Instrumento frecuencia

Bombo Profundidad 60 a 80 hz , Ataque 2.5 Khz
Caja Profundidad 240 Hz , Brillo 5 khz
Hi Hat platos Choque 200 hz , brillo 7.5 Khz
Tom Profundidad 240 Hz , Ataque 5 Khz
Tom de piso Profundidad 80 a 120 Hz , Ataque 5 kh

Por Roberto Marti


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