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Grabar
a una batería es, sin dudas, uno de los trabajos más
complejos en una sesión de estudio. En primer lugar
hay que dedicar el tiempo para escuchar la batería
en su ambiente y cómo suena genuinamente, es decir
sin microfonearla. Luego de realizado este diagnóstico
de su sonido natural nos encontramos en condiciones de elegir
los micrófonos. En esta instancia la relatividad juega
un papel clave para orientarnos, dado que existe una variada
flexibilidad dada por los ítems respuesta de frecuencia
y polaridad según el modelo de micrófono.
Hay que dedicar tiempo para rotar un par
de micrófonos, ya que te darás cuenta que al
mover un par de centímetros un micrófono el
sonido cambia. Siempre es recomendable encontrar la mejor
posición del micrófono.
Al momento de grabar no es recomendable
filtrar o ecualizar o aplicar puertas de ruido ya que un mal
ajuste puede cortar frecuencias o armónicos que se
están grabando. Lo mejor es procesar el retorno de
ésta ya que una sobre-ecualización puede generar
problemas al momento de la mezcla final, y si escuchas esta
frase “lo corregimos en la mezcla” es el primer
paso de que algo raro sucede.
Es muy interesante al momento de tener
la batería microfoneada probar, por ejemplo, un micrófono
a distancia de más o menos a un metro y medio (mirando
de frente a la batería) y otro a mayor distancia. También
puedes conseguir un buen estéreo de la batería
haciendo un XY con micrófonos de condensador, siempre
preocupándose de chequear la fase o la cancelación
de frecuencias que pueden producir principalmente las frecuencias
bajas o medias bajas.

Al tener esta gama de micrófonos
sonando, siempre es bueno salir de la sala de control y escuchar
en la sala de grabación la batería sonando y
compararla en la sala de control.
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Otro factor
importante es el monitoreo del músico. Un mal monitoreo
o malos audífonos pueden ser fatales para la interpretación,
ya que la percepción de estar en salas separadas por
el aislamiento de cada instrumento, no tiene que afectar la
interpretación de la batería. Para esto, hay
que hacer pruebas y más pruebas antes de grabar.
Te darás cuenta, recién al decir la palabra
grabando, que han pasado muchas horas.

Antesde grabar una batería, hay
que pensar en que se va a hacer al momento de mezclar. Por
estos días se puede grabar una batería y samplearla
completamente (reemplazar sonidos reales por sonidos pregrabados).
Algunos músicos o sonidistas toman este punto como
último recurso, al no poder obtener el sonido deseado
de la fuente original
Además, es muy conocida la técnica
de gatillar el bombo, pero personalmente creo que los sonidos
y las mezclas en cuanto a combinaciones son infinitas. Es
bueno, eso sí, tener la posibilidad de gatillar un
sonido procesarlo, filtrarlo y mezclarlo con el sonido real.
Aquí hay una tabla de frecuencias
por instrumento (esta es sólo una referencia ya que
recuerda que cada instrumento reacciona diferente con cada
micrófono):
Instrumento frecuencia
Bombo Profundidad 60 a 80 hz , Ataque 2.5
Khz
Caja Profundidad 240 Hz , Brillo 5 khz
Hi Hat platos Choque 200 hz , brillo 7.5 Khz
Tom Profundidad 240 Hz , Ataque 5 Khz
Tom de piso Profundidad 80 a 120 Hz , Ataque 5 kh
Por Roberto Marti
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