En su etapa más madura vino
Brian Ferry a realizar este concierto, que comprende
canciones de sus primeros discos como solista, así
también de su notable primera banda, Roxy Music.
Dueño de un sonido siempre genuino y refinadísimo,
uno de los fundadores del movimiento glam rock, junto
a otros ilustres del pop más visionario de
los 70s en Inglaterra, como David Bowie y Brian Eno,
presenta en un ambiente muy sofisticado 16 canciones
en poco más de una hora y media de duración,
soportadas por una impecable y atractiva orquesta
dividida en vientos, cuerdas, percusiones, más
la base indestructible del rock de guitarra, bajo
y batería. Rock sofisticado, si se quiere definir.
El creador de clásicos del pop como, Slave
to Love, Don’t Stop to Dance o Kiss and Tell
–que no aparecen en este DVD, ojo- saca a relucir
su mantenida voz con su característico vibrato,
paseándose por estilos poco explorados a lo
largo de su carrera, como el jazz y el swing, que
mucho refuerzan el carácter galante de esta
jornada.
A diferencia de sus compañeros de tiempos pasados,
Ferry es más conservador y recurre a ritmos
originarios y a canciones de antaño en la cima
del milenio anterior. Si se compara con Bowie, por
ejemplo, que se dedicó a componer hasta en
clave drum and bass durante los 90s, hay un intención
de mantener el carácter inicial que dio vida
al movimiento glam en los 70s, más cercano
a la música rock and roll de los 50s y 60s
(Elvis Presley, Rolling Stones) y al swing de los
40s.
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El disco parte
en esa clave swing, con The Way look Tonight y Love
or Leave Me, que llenan la atmósfera de ese ambiente
sensual y nocturno producido por saxos y trompetas.
Posteriormente, hace reconocible su etapa más
soul de los 80s con Smoke gets in your Eyes y su pop
más fino y sentimental con la belleza de Casanova.
El pick, indudablemente a la hora de buscar esa belleza,
es la interpretación de la extraordinariamente
melancólica Oh Yeah. Emotivo instante de esta
producción.
Pero hay elementos distintivos, propios de Brian Ferry
y de la intención de ir más allá
que se planteó el glam rock, como la utilización
de efectos como el flanger en violines y de phaser en
percusiones en canciones como Out of the Blue y The
Only Face. La hora de los éxitos se reservó
para el final en este DVD, y se manifiesta con la bella
Jealous Guy, que incluye el silbido de Brian Ferry y
todo, y con el tema de cierre, Love is the drug, que
a pesar de no ser uno de los temas más conocidos
del compositor, cumple con ser una de esas canciones
que revolotean en la mente de cualquier mayor de 25
años que guste del pop ochentero.
La selección para este concierto fue hecha desde
los discos Roxy Music (Roxy Music) de 1972; Four Your
Pleasure (Roxy Music) de 1973; These Foolish Things
(Brian Ferry) de 1973; Stranded (Roxy Music) de 1973;
y Another Time, Another Place (Brian Ferry) de 1974.
Por Francisco Pinto
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