| La más
reciente adhesión al Salón de la Fama
del Rock and Roll, Blondie, es una banda rara por donde
se la mire: cuatro de sus seis álbumes corresponden
a los '70s, pero son la banda "ochentera"
por antonomasia; viniendo de la escena punk-new wave
neoyorquina, sus mayores éxitos radiales fueron
canciones reggae, disco y hiphop; y su fin en 1982 (su
primer fin, antes del comeback) se debió a una
rarísima y a veces mortal enfermedad genética
del guitarrista Chris Stein.
Por otro lado, no hay nada de raro
en pasar a la historia con un catálogo tan vasto
de buenas canciones. Blondie, hasta hoy -sin contar
sus dos discos nuevos, "No Exit" (1999) y
"The Curse of Blondie (2003)-, suena modernísimo,
y bailarlo es un placer. Por eso me pareció tan
irresistible verlos hoy otra vez, y sobretodo, desde
su trabajo audiovisual.
"Blondie VideoHits" es un
DVD compilatorio que Capitol lanzó en el 2005
y que resulta perfecto para conocer por primera vez
al grupo sin ser tan fan (sigo refiriéndome a
ustedes, jóvenes amiguitos). El disco contiene
sólo seis videos, pero son esenciales, y lo poco
justifica el bajo precio de este producto (para los
más fanáticos, recomiendo la más
amplia compilación "Blondie Greatest Video
Hits" (2002) o el nuevito "Blondie Live 1978"
(2006)).
El sentimental journey comienza con "Heart of Glass",
un video que ya golpea emocionalmente abriendo con espectaculares
tomas aéreas nocturnas de las magníficas
torres gemelas del World Trade Center (las recuerdan?).
Después entramos a uno de los famosos clubes
de la época (puede ser el CBGB'S, o el Studio
54, no los conocí) y nos quedamos con la sensual
performance de Debbie Harry (la única blonda
del grupo, por lo demás) que en deliciosos primeros
planos va dejando caer de sus labios esta historia de
pop cebolla: “Once I had a love, and it was a
gas / soon turned out, had a heart of glass”...Para
llorar! Pero ella no llora y permanece firme mirándote
a los ojos, y te derrites, mientras los demás
blondos, todos vestiditos iguales con unas poleras muy
gays-, tocan de maneras espasmódicas, como burlándose
del evidente playback que están haciendo.
Tan neoyorquino como el anterior -y también de
1978-, "Hanging on The Telephone" va un poco
más lejos en su puesta en escena. Reproduciendo
el piso y fondo de líneas blanco y negro sacados
de la carátula de "Parallel Lines",
el álbum que contiene las dos canciones mencionadas.
La obertura -muy ‘chori’- es con los miembros
del grupo llegando al estudio y una pequeña escena
de Debbie pintándose los ojos junto a una botella
de champán...demasiado estilo.
|
"Dreaming",
de 1981, es un video sencillo que parece estar sacado
directamente de un programa de televisión con
un público con tan raros peinados nuevos como
los mismos músicos. Mención especial para
el baterista Clem Burke con su hiperventilada potencia
que de verdad es arrolladora.
Mucho más ambicioso es "Atomic" con
la llegada a caballo del baterista en colores solarizados,
un parentesco directo con "Ashes to Ashes"
de Bowie. En este video, también el grupo interpreta
para un público presente, pero esta vez en un
estudio anticuadamente futurista (o modernamente antiguo?)
y vestidos con trajes al borde del disfraz, incluyendo
a una Debbie Harry arropada con lo que parece la auténtica
bolsa de basura negra, genial.
"The Tide is High" es un video extraño
incluso para su época, ya que es una especie
de "greatest hits" en sí mismo: hecho
a partir de fotos y carátulas ya conocidas por
el público, combinadas con fantásticos
efectos pasadísimos de moda, una magnífica
escena de Deborah Harry echada y revolcándose
lentamente en una redonda colchoneta giratoria (mucho
más hot que la Madonna que tres años más
tarde haría lo mismo sobre una góndola)
y la divertida performance de la canción en un
muy falso set playero.
Si "Rapture" es o no oficialmente
"el primer rap blanco" es una discusión
todavía por zanjar, pero lo importante es que
la cultura hip hop se revela por primera vez para el
público masivo-televisivo en este video, con
una hermosa recreación callejera de suburbios
neoyorkinos donde el graffitti y los afroamericanos
se han tomado el poder. Se trata de una coreografía
callejera llena de exóticos personajes (un indio
negro, el tío Sam, una chica de la calle, etc.).
Una especie de "Cantando Bajo la Lluvia" pero
sucia y malportada. Como Blondie.
Para estudiosos del videoclip, un hallazgo. Para fanáticos
de Blondie...bueno, ya lo deben tener.
Envía tus comentarios
sobre este artículo a:
contacto@audiomusica.com
|