Respecto a la línea estética y conceptual
de Roxy Music en los 70s y principios de los 80s, muy ligada
a la estrafalaria moda del glam rock, “Avalon”
fue el disco que terminó de refinar y limar ciertas
terminaciones en el trabajo artístico que ya venía
haciendo la banda, para culminar en una de las piezas musicales
más refinadas de la historia del pop.
En efecto, Brian Ferry, la cara más visible desde
siempre de Roxy Music (sólo opacado en algún
momento por el a esa altura separado Brian Eno) inició
con “Avalon” un suavizado andar por pasajes
y texturas más románticas y seductoras (“More
Than This”, “While My Heart Is Still Beating”
y “Take a Chance With Me”), conceptos hasta
ese instante poco explorados por el vocalista en sus letras
y armonías.
Estilísticamente, este es un álbum que se
mueve por varias vertientes del rock pop de inicios de los
80s, como el “New Wave”, manteniendo algunos
visos intransigentes del glam rock originario de Roxy Music,
aunque con una intención artística mucho más
precisa y delicada que arriesgada. Los sonidos
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de sintetizadores, con excelentes
procesamientos como flanger y otras cosas (“The Main
Thing”, “Trae to Life”), son un elemento
bastante explotado, al igual que los finos sonidos de pianos,
violines y percusiones de betas más orgánicas,
así también la búsqueda de variadas texturas
y sensaciones sonoras.
Para muchos, “Avalon” fue una excelente y por
siempre agradecida forma de decir adiós a la escena
por parte de Roxy Music, que después de este disco
sólo se dedicó a reeditar sus éxitos
arriba del escenario, perdiendo el reencantamiento por entrar
al estudio a grabar un nuevo disco. Para suerte de sus fanáticos,
las cosas cambiarán este año, dado que se espera
para finales de 2005 un nuevo disco de la banda de Ferry –luego
de una sequía creacional de más de 20 años-
y que incluso podría contar con la participación
de Brian Eno. Una excelente noticia, sin duda.
Por Francisco Pinto
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