Al momento de la edición de su disco "So",
el multifacético Peter Gabriel contaba con más
de una década de carrera solista, luego de dejar
de ser el frontman del grupo de rock progresivo Genesis,
en 1974.
Era su segundo álbum para el sello Geffen y en él
volcó influencias que recién comenzaban a
tocar su alma creadora, como son los sonidos "del mundo",
que en sus discos más recientes ocupan aún
más espacio.
Sin olvidar su afición por el soul, a través
de canciones como la eterna "Sledgehammer"; y
experimentando con la colaboración de Youssou N´Dour
en "In Your Eyes", Gabriel cuajó una producción
sencillamente genial.
La rebelde Kate Bush se vuelve blanca paloma para acompañarlo
en "Don´t Give Up" ("No te rindas")
y el ex The Police Stewart Copeland asume los tarros en
dos surcos: "Red Rain" y "Big Time",
reemplazando a un tremendo músico, Manú Kaché,
habitual de Gabriel por esos años y quien registrara
el resto de las canciones.
Inolvidables giras por todo el orbe -cuyo testimonio está
disponible en DVD y video- dan fe de esta época luminosa
en la carrera de Peter Gabriel, cuya última producción
se sumerge en laberintos de gran calidad también,
pero mucho, mucho más oscuros.
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Canciones como "Big time"
o la misma "Sledgehammer" sonaron -todavía
lo hacen- en radios hasta el hartazgo, compitiendo mano a
mano con los éxitos de aquel entonces, como los de
Madonna o Michael Jackson.
El video musical de "Sledgehammer" es hoy un clásico
del género, y es considerado uno de "Los 100 Mejores
Videos Musicales de la Historia" . Nueve premios MTV
-cuando el premio era verdaderamente prestigioso- dan cuenta
de la calidad audiovisual del mismo.
En adelante, el músico se iba a caracterizar por acompañar
su música de un concepto visual potente y muy coherente
(basta recordar los videos de "Steam" o "Digging
in the dirt", de su disco "Us")
"So" ("entonces" o "tan", dependiendo
del contexto) es una pequeña palabra a la que Gabriel
da un nuevo significado. Uno que mezcla la heterogeneidad
con el ingenio; la creatividad, con el arte. Un disco que
dignifica una década algo menospreciada, que dio a
la luz gemas eternas como ésta.
Por Rodrigo Toledo
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