"Mother, mother / Madre, madre
There's too many of you crying / hay mucho de tí
llorando
Brother, brother, brother / hermano, hermano, hermano
There's far too many of you dying / hay aún mucho
más de tí muriendo
You know we've got to find a way / sabes que tenemos que
encontrar una forma
To bring some lovin' here today" / para traer algo
de amor al hoy
Hay mucha sensibilidad en la llamada música "negra",
no lo vamos a descubrir ahora, varias décadas después
de su explosión. Blues, soul, R&B, se tomaron
el mundo durante la primera mitad de la década del
'60, bajo la guía del sello independiente más
exitoso de la historia.
Nombres como Marvin Gaye, Stevie Wonder, The Supremes y
The Jackson Five, a no dudarlo, pertenecen al firmamento
de la música popular. A los cuatro los une su sonido,
y una historia en común, cuya raíz está
en la ciudad de Detroit, la ciudad de los automóviles.
Como fecha esencial para la historia de la música
popular debiéramos citar el 12 de enero de1959 cuando,
con el apoyo financiero de su familia (800 dólares),
Berry Gordy Jr. fundó su propia etiqueta, llamada
Tamla Records. Esta marca funcionó tres años
hasta que se convirtió en subsidiaria del segundo
proyecto de Gordy, Motown, conservando este último
nombre (por Motor-Town, pueblo de motores).
La época de oro de Motown se había iniciado,
y durante ella se consolidaría el sonido característico
del sello, una exquisita mezcla de soul, pop, y funk con
toda la carga espiritual de la música negra.
Marvin Gaye, quien en su juventud había sido miembro
de los Moonglows, lanza su primer disco como solista en
1960, con un primer gran éxito en 1962, con "Stubborn
kind of fellow".
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El muchacho se transformaría
en megaestrella en los '70, gracias al disco que nos convoca
hoy, "What's going on?" (Motown, 1971) , una placa
que marca el pináculo de su carrera, y el peak de popularidad
del llamado sonido "motown".
Sensual, sugerente y, cómo no, espiritual, Gaye se
apodera de lo mejor de la época para resumirlo en tan
sólo nueve canciones, cada una más inmortal
que la otra, y darle la personalidad que le hacía falta.
Funk, soul, R&B, pop, rock, hay un poco de todo en este
álbum, pero siempre en la medida justa como para encandilar
y "entrar en calor". Esto, sin dejar de lado la
consciencia social, algo muy patente en las letras y que llevaron
a muchas personas a vaticinar que sería un fracaso
comercial.
Marvin Gaye, en piano, batería, teclados, voz; Wild
Bill Moore, en saxo; Eli Fountain, en saxo; Ear Van Dyke,
en guitarra; Robert White, en guitarra; David Van De Pitte,
en los arreglos; Joe Messina en guitarra; Bob Babbit, en el
bajo; y Chet Forest en batería, son los músicos
convocados para esta obra, en la que el mismo Gaye asumió
el rol de productor.
Al volver a oír este álbum, es increíble
recordar el desenlace de la vida de Gaye. Pensar que, un día
antes de cumplir 45 años, su padre lo asesinó
de un balazo. Era 1985 y le quedaba cuerda para rato. Ahora
sólo nos conformamos con su testamento musical el que,
de todas maneras, no es poco.
Por Rodrigo Toledo
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