Cuenta el mito que después de escuchar "Sgt.Peppers
Lonely Hearts Club Band", Brian Wilson se golpeaba
la cabeza contra la muralla porque ya no había caso:
según él, The Beatles había superado
al "Pet Sounds" de su banda, el álbum que
Wilson creía una obra maestra.
Con la distancia que da el tiempo, no nos cabe duda que
"Pet Sounds" no ha dejado de ser una obra maestra
en ningún caso, aunque añoramos esa exquisita
"competencia" artística entre ambas bandas,
en la que no había ni una pizca de envidia, sino
una pura búsqueda de la perfección musical.
Beach Boys había nacido en 1961, de la unión
de los hermanos Brian (piano, voz, bajo), Dennis (batería,
voz) y Carl Wilson (guitarra, voz); además de Mike
Love en voz y Al Jardin en guitarra.
Durante una primera etapa, y luego de un rápido
ascenso en los ránkings con su debut "Surfin'
Safari" (1962), el grupo delinió su estilo al
alero del llamado surf rock, sin más pretensiones
que el éxito comercial, el que lograron sobradamente.
Eso, mientras su "cerebro", Brian, no tenía
la inquietud de llegar mucho más lejos, de elevar
la calidad musical de su grupo, confiando en su propia capacidad
de componer buenas canciones pop.
Bueno, luego de escuchar "Rubber Soul", de The
Beatles, es que Brian se decide a embarcarse en su proyecto
más grande: "Pet Sounds", sin duda el mejor
disco de la trayectoria del grupo y uno de los mejores de
la historia de la música popular.
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Arreglos deliciosamente elegantes,
armonías vocales precisas y características,
y melodías imperecederas, dan forma a este momento
cumbre del pop de "canciones".
Desde "Wouldn't it be nice" que descubrimos una
producción cuidada (con bronces incluidos), mucho más
arriesgada que su propuesta habitual (entendible si pensamos
en la evolución lógica desde el grupo adolescente
hasta la madurez).
Harto teclado, harta percusión, en el fondo, una intención
de matizar y heterogeneizar. Ojo con "God only knows",
por ejemplo, el tema más conocido de este disco, una
canción a la que cuesta encontrarle defectos. Lo mismo
con "I know there's an answer" (cuya melodía
popularizó Frank Black como "Hang on to your ego").
"I just wasn't made for these times" ("No
fui hecho para estos tiempos") nos demuestra que los
muchachos tienen otras inquietudes y han dejado atrás
la tabla de surf y las chicas, para centrarse en su propia
existencia. Siempre en su estilo, eso sí.
"Pet Sounds" es un pasaje en primera clase a un
pop celestial, de características inmortales.
No por nada decidimos incluirlo en esta sección.
Por Rodrigo Toledo
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