Hace algunas semanas un comunicado "sorprendía"
al ambiente musical en todo el mundo. Sinead O'Connor había
decidido poner fin a su carrera desde el próximo
mes de julio.
La verdad, la "sorpresa" no era tanta, ya que
de la chica nacida en Dublin en 1967 a estas altura se puede
esperar cualquier cosa. Lo que no implica que la noticia
nos haya dejado indiferentes.
A pesar de tener una carrera dispareja, esta mujer se ha
ganado el respeto de la crítica y los seguidores
de la buena música desde su excelente debut discográfico,
"The lion and the cobra" (1987).
Hard rock, pop sintetizado, folk se mezclaban en ese álbum,
con temas como "I want your (hands on me)" o "Mandinka".
En una línea parecida llegó el segundo trabajo
de la irlandesa, "I do not want what i haven't got"
(1990), que la catapultó a un éxito comercial
insospechado en algún momento para ella.
"Nothing compares 2 you", tema compuesto por
el estadounidense Prince, se convirtió en un "caballito
de batalla" que se tomó los ránkings
y que llevó a la voz de la O'Connor a los oídos
de todo el mundo.
Un registro vocal envidiable, sumado a un aura muy particular,
casi místico, han caracterizado a la cantante.
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Esto, aparte de lo que son todas sus excentricidades, que
van desde haber sido ordenada sacerdotisa de la orden Tridentina
Latina (1999); asegurar que es homosexual o romper una foto
del Papa ante las cámaras de televisión (lo
que le valió el desprecio de muchos).
Musicalmente, la artista vive
un cambio, marcado por su disco de 1994, "Universal Mother",
tremendo y subvalorado trabajo tras el cual se sumerge en
sonidos mucho más crípticos.
Un disco dedicado a la gente de Ruanda ("Gospel Oak"),
otros con música tradicional irlandesa (el reciente
"Sean Nós Nua", 2002), representan a la Sinead
más profunda y menos preocupada de escandalizar. Una
intención que confirma su comunicado último
acerca del retiro.
Esperamos, en todo caso, que no se trate más que de
una idea momentánea, fruto de la impotencia que le
provoca el mal uso de su nombre en las páginas de la
prensa, o el hastiamento del mundo de la "fama".
Su última colaboración con Massive Attack para
el tema "Special Cases", por ejemplo, nos había
reencantado con su talento. Más fuerte, entonces, nos
golpea su opción, pero también nos invita a
recorrer su discografía y disfrutar de sus canciones.
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