La historia de Aznar es la de un tipo identificado por
su increíble talento. Ese que lo llevó siempre
a estar un paso más adelante que los demás;
y a compartir escenario con los mejores músicos del
mundo.
Este porteño nacido un 23 de julio de 1959 sintió
la atracción de la música desde muy pequeño.
Pero nada tan fuerte como su primera escucha del
"Revolver" de The Beatles, disco que le removió
las neuronas y todas las cavidades cardíacas.La guitarra
clásica iba a ser su primer instrumento, antes de
conocer la "Melódica", aparato de viento
portátil con el que aprende la estructura de los
teclados.
La inquietud por crear música en grupo tuvo su respuesta
en Life, banda de vecinos que aprendieron a tocar gracias
a él, y donde Aznar tocaba la guitarra. Su paso -definitivo-
al bajo se produce en 1974, cuando se integra a uno de los
grupos de "culto" del Baires underground: Madre
Atómica. Allí comparte cartel con el baterista
Mono Fontana y el guitarrista Lito Epumer.
En 1977 descubre las bondades de tocar en un bajo sin trastes
(él mismo se los arranca con un destornillador),
justo cuando está inmerso en Alas, grupo que conforma
junto a Gustavo Moretto (teclados y trompeta) y Carlos Riganti
(batería).
La historia de Serú Girán se inicia en Brasil,
lugar en el que se refugiaba Charly García con la
idea de formar una banda. Al entonces joven del bigote bicolor
le recomiendan escuchar a Aznar y con esa intención
viaja a Baires. Vuelve a Sao Paulo con el bajista y además
con el baterista, Moro.
En 1978 graban el primero de cinco discos. La fama de Serú
Girán es incomensurable en Argentina. Pedro mantiene
su espíritu inquieto y es invitado por L.A.Spinetta
a tocar en su nuevo proyecto, Jade.
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Corría 1980 y Serú
era invitado a tocar al Rio Monterey Jazz Festival en Rio
de Janeiro, Brasil, donde Aznar escuchaba por primera vez
al Pat Metheny Group.
Fue una impresión fuerte para el tímido de
Pedro, que de todas maneras hizo de tripas corazón
para entregar una cinta con sus grabaciones a Metheny.
Nunca se iba a imaginar que
el norteamericano lo iba a llamar por teléfono sorprendido
por su talento. Se gestaba una relación que terminaría
con Aznar en el Pat Metheny Group, fuera de Serú Girán
y con disco debut como solista (1982).
Llega entonces un período de giras y reconocimiento
internacional que dura hasta 1986, cuando Pedro se vuelve
a instalar en Baires. Concreta ese año su tercera placa
solista, "Fotos de Tokio", además de componer
la banda sonora para la película de Eliseo Subiela,
"Hombre mirando al Sudeste".
En 1991 graba un disco con su gran amigo Charly García,
"Tango 4" y vuelve a Serú Girán en
su reunión de 1992, cuando graban "Serú
92" y dos placas en vivo, en las que Aznar asume un rol
bastante más protagónico que en la primera etapa
del grupo.
Con una periodicidad inalterable, el músico argentino
se ha encargado de no desaparecer de la escena. Además,
ha evolucionado de manera impetuosa con su fusión de
pop, jazz, rock, y sobretodo, folclor, al que nunca ha dejado
de lado.
Este año hemos tenido la suerte de recibir su visita
en un par de ocasiones y ha refrendado todo lo bueno que se
podría hablar de él. Maduro, intérprete
impecable y movedizo compositor, Aznar tiene un lugar de privilegio
en la historia del rock latinoamericano. Uno en el que puede
mantenerse por varios años más.
Por Rodrigo Toledo
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