PIANO CON ALMA


Magia negra
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"Low Down Papa", 1999
"The Very Best Of", 2000
"Ain't Misbehavin'", 1995
"A Handful Of Keys", 1999
 



 
     
Un nombre perdido entre los más grandes del jazz, pero con tanta o más influencia que algunos de ellos. Fats Waller hizo de su estilo de tocar el piano, un referente.

 
     

A pesar de que su nombre no suena conocido de buenas a primeras, Fats Waller es considerado -por muchos- como el más completo de los pianistas de jazz. Esto, por encima de un Duke Ellington, de un Jelly Roll Morton, un Erroll Garner, cómo para que quede claro de qué tipo de artista estamos hablando.

Nacido el 21 de mayo de 1904, en la Gran Manzana, Thomas Fats Waller aprendió a tocar el órgano antes que el piano. En 1929 ya era músico profesional, aunque siete años antes ya había grabado sus primeros discos, acompañando a la cantante Sarah Martin.

Su trabajo en cabarets, junto a Bessie Smith lo lleva a ser contratado por Louis Armstrong para su "Vendome theatre". En 1926 se integró a la orquesta de Fletcher Henderson, préambulo de lo que sería su propia orquesta, una pequeña agrupación que recorrió el país con gran éxito entre los años 1934 y 1943.

"A pesar de que históricamente se ha relacionado a la melancolía con la profundidad, Fats Waller logró, a través de su alegría, altas cuotas de contenido y sensibilidad. Waller era capaz de transformar la historia de un viaje en bus en la más hilarante comedia, siempre conservando la elegancia y evitando la obviedad. Hasta maña para cantar se dio este verdadero "showman" del jazz.

El maestro de Waller en el piano fue J.P. Johnson, de quien tomó el estilo de base sólida, casi de sección rítmica completa. Según un estudioso del jazz como Lucien Malson: "Fats desgrana lo más a menudo las notas simples y las dobles notas en el agudo del piano, separando así, por contraste violento, la parte melódica de la parte del sostén".

Los primeras grabaciones de solos de piano por parte de Waller se remontan a 1923, cunado registra "Birmingham Blues" y "Muscle Shoal Blues", en las que se descubre la influencia del ragtime, ese estilo precursor del jazz en el que tan bien se desenvolviera Scott Joplin.

Con el tiempo, la "manera Waller" iba a decantar, y ya en 1929 podíamos estar ante un pinaista de primera línea.

En 1929, Fats grababa dos piezas con su propio grupo. "The Minor Drag" y "Harlem Fuss" cuentan con la participación del trombonista Charlie Irvis y el banjoísta Eddie Condon, mas no se transformaron en un equipo permanente. Fats tuvo que esperar varios años antes de dirigir un conjunto de estudio nuevamente. Esto sucedió en 1934, cuando el pianista firma contrato para la RCA Víctor. De 1934 a 1942, y con el nombre de Fats Waller and his Rhythm, se publicaron 300 piezas de esta pequeña orquesta cuya popularidad subió como la espuma, y cuyos registros se convirtieron en uno de los más grandes tesoros de la historia del jazz.

A los treinta y nueve años dejó este mundo Fats Waller. Breve tiempo, pero suficiente para ser consignado en la historia del jazz como uno de los dos más grades "realizadores" en las teclas.

 

Por Rodrigo Toledo


 
 
 
 

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