A pesar de que su nombre no suena conocido de buenas a
primeras, Fats Waller es considerado -por muchos- como el
más completo de los pianistas de jazz. Esto, por
encima de un Duke Ellington, de un Jelly Roll Morton, un
Erroll Garner, cómo para que quede claro de qué
tipo de artista estamos hablando.
Nacido el 21 de mayo de 1904, en la Gran Manzana, Thomas
Fats Waller aprendió a tocar el órgano antes
que el piano. En 1929 ya era músico profesional,
aunque siete años antes ya había grabado sus
primeros discos, acompañando a la cantante Sarah
Martin.
Su trabajo en cabarets, junto a Bessie Smith lo lleva a
ser contratado por Louis Armstrong para su "Vendome
theatre". En 1926 se integró a la orquesta de
Fletcher Henderson, préambulo de lo que sería
su propia orquesta, una pequeña agrupación
que recorrió el país con gran éxito
entre los años 1934 y 1943.
"A pesar de que históricamente se ha relacionado
a la melancolía con la profundidad, Fats Waller logró,
a través de su alegría, altas cuotas de contenido
y sensibilidad. Waller era capaz de transformar la historia
de un viaje en bus en la más hilarante comedia, siempre
conservando la elegancia y evitando la obviedad. Hasta maña
para cantar se dio este verdadero "showman" del
jazz.
El maestro de Waller en el piano fue J.P. Johnson, de quien
tomó el estilo de base sólida, casi de sección
rítmica completa. Según un estudioso del jazz
como Lucien Malson: "Fats desgrana lo más a
menudo las notas simples y las dobles notas en el agudo
del piano, separando así, por contraste violento,
la parte melódica de la parte del sostén".
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Los primeras grabaciones de solos
de piano por parte de Waller se remontan a 1923, cunado registra
"Birmingham Blues" y "Muscle Shoal Blues",
en las que se descubre la influencia del ragtime, ese estilo
precursor del jazz en el que tan bien se desenvolviera Scott
Joplin.
Con el tiempo, la "manera Waller" iba a decantar,
y ya en 1929 podíamos estar ante un pinaista de primera
línea.
En 1929, Fats grababa dos piezas con su propio grupo. "The
Minor Drag" y "Harlem Fuss" cuentan con la
participación del trombonista Charlie Irvis y el banjoísta
Eddie Condon, mas no se transformaron en un equipo permanente.
Fats tuvo que esperar varios años antes de dirigir
un conjunto de estudio nuevamente. Esto sucedió en
1934, cuando el pianista firma contrato para la RCA Víctor.
De 1934 a 1942, y con el nombre de Fats Waller and his Rhythm,
se publicaron 300 piezas de esta pequeña orquesta cuya
popularidad subió como la espuma, y cuyos registros
se convirtieron en uno de los más grandes tesoros de
la historia del jazz.
A los treinta y nueve años dejó este mundo
Fats Waller. Breve tiempo, pero suficiente para ser consignado
en la historia del jazz como uno de los dos más grades
"realizadores" en las teclas.
Por Rodrigo
Toledo |