Son la sensación del momento para un público
que siempre ha sido difícil para las bandas británicas,
y ¿por qué?, porque cantan, emocionan y no
abusan de su imagen. Bajo perfil dirían por ahí,
inteligencia dirían otros. Coldplay se mantiene fiel
a sus instintos y ya nadie se les puede resistir.
Cuando salió "A Rush Of Blood To The Head",
el segundo disco de los
británicos Coldplay, se sentía en el ambiente
que no habría resistencia
alguna. Quién podía oponerse a las melodías
envolventes y emotivas de
cuatro tipos salidos del London University College que lo
único que piden es mantener los pies puestos en la
tierra. Todo lo contrario a los íconos de los americanos:
Michael Jackson, Madonna, Axl Rose, Fred Durst, por nombrar
algunos.
Más allá de la fama y el reconocimiento que
han conseguido desde la explosión de "Yellow"
(el single hit de su anterior disco "Parachutes"),
la banda sigue estando más preocupada de mantener
su credibilidad artística que de aparecer en las
tapas de los diarios sensacionalistas. Todavía se
sorprenden cuando escuchan que estrellas como Brad Pitt
y Jenniger Aniston disfrutaron de su show y bajan los ojos
ante los indicios de convertirse en celebridades. El vocalista
Chris Martin tal vez es el más complicado, la cara
de la banda que sufre con la sobre exposición y que
reniega de todo culto a su imagen. Por eso tiene preparadas
respuestas ante este tema: "Creo que Bono lo dijo muy
bien: 'La fama es algo con la que te debes divertir y nunca
debes tomarla muy en serio, porque esencialmente no tiene
sentido'. La fama en sí no es un logro. Tal vez la
cosa que te hizo famoso
sí lo sea, pero cuando empiezas a pensar 'Oh, soy
famoso, es maravilloso, me dejarías entrar a ese
exclusivo evento', diez minutos después estás
actuando como un idiota y te sientes estúpido".
Ese profundo miedo al ridículo y la inseguridad que
hace sudar al vocalista es lo que se refleja en la búsqueda
de la banda por la perfección: "No pasó
una noche sin que despertara sudando y pensando que a nadie
le iba a gustar el disco. Pusimos cada libra de alma, emoción
y amor en él, y ahora solo estamos esperando los
resultados", explicaba Martin a poco de ser lanzado
su nuevo disco, "A Rush Of Blood To The Head"
el pasado 17 de agosto. Pero de eso sí que pueden
estar tranquilos, ya que en Inglaterra convencieron desde
el primer momento al vender 300 mil copias en cinco días
y en Estados Unidos debutaron en el número 5 del
ranking Billboard y subiendo.Un poco de sangre en la cabeza...
el génesis.
Sin estar metidos de lleno en el asunto de los ataques
a las Torres Gemelas en Estados Unidos, lo que pasó
el 11 de septiembre en Nueva York fue una fuerte inspiración
para el destino del nuevo álbum. El hecho de darse
cuenta de la fragilidad de la vida, cambió la postura
de la banda con respecto a su música. Martín
lo explica: "El nombre del disco significa hacer algo
en un impulso. Me di cuenta que el tiempo que tenemos no
es infinito y que mis amigos no estarán a mi alrededor
para siempre, también que tal vez sólo pueda
hacer algunas cosas a la vez. Mi abuelo solía decirme
que hiciera las cosas en el momento, porque pase lo que
pase no van a durar para siempre... El disco lo empezamos
a escribir una semana después de los ataques del
11 de septiembre, lo que nos dio una perspectiva más
fresca. Tal vez por eso las canciones son reflejo de nuevas
actitudes. No hay que tener miedo. Cualquiera puede conseguir
lo que quiere".
De ahí el cambio notable con el anterior disco, que
se hace más evidente cuando el bajista Guy Berryman
explica que el primer single "In My Place" la
canción más parecida a las anteriores- no
corresponde al nuevo período de la banda. "In
My Place fue una de las canciones más difíciles
de grabar. Fue la primera canción que terminamos
y nació de las sesiones del disco anterior...".
Y Chris Martin remata sobre su contenido: "Honestamente
no tengo la menor idea de qué se trata la canción.
Como todas nuestras buenas canciones vienen de algún
lugar que no puedo entender. Es como que golpean la puerta,
pasan y se sientan, sin darte tiempo siquiera para preguntar
de donde vino".
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¿Qué buscaban cuando se sentaron a escribir
las nuevas canciones?
Chris Martin: "Queríamos hacer el disco más
apasionado, movido, melódico, estirado y triste de
todos los tiempos. Nunca pensamos en hacer algo menos que
eso, pero si conseguimos solo un diez por ciento igual era
mejor que no haber hecho nada... Para nadie hubiese bueno
tratar de hacer una segunda
parte de "Parachutes", porque a nadie le interesaba
hacerlo. Hubiese sido fácil quedarse contentos y sentados
con lo que hicimos en el primer disco, pero para nosotros
es muy importante tratar de mejorar nuestras habilidades
como músicos".
¿Cuál creen que es la diferencia fundamental
con "Parachutes"?
C.M: "Quizás algunas de las canciones de este
nuevo disco son un poco más relajadas, porque nosotros
estábamos en un estado mental más relajado.
Quizás también tiene un poco más de urgencia
en algunas otras, y eso se debe a todos los lugares donde
estuvimos y a todas las experiencias que pasamos.
Algunos de nuestros amigos murieron o algunos de nosotros
nos enamoramos.
Algunos también nos
desenamoramos y algunos estuvieron en Haití y otros
en Australia. Algunos conocimos a Bono y algunos conocimos
a personas cualquiera. Es como una pistola de cultura masiva
puesta contra nuestras cabezas. Todas estas cosas nos han
pasado, y ahora tuvimos la oportunidad de ponerlas en canciones".
Guy Berryman: "Yo creo que "A Rush of Blood..."
nos muestra como una banda más segura. Los dos discos
tienen el mismo elemento, que son apasionadas canciones pop.
Pero las líneas del nuevo álbum son más
rápidas. Tratamos de combinar intimidad e intensidad
y en vivo queríamos algo más pesado".
Después de lanzar el disco han tenido una agenda
bastante ocupada en Estados Unidos. Parece que para América
ustedes son el mejor grupo inglés en años...
¿Se esperaban eso?
G. B: "No, para nada. Todo lo que ha pasado aquí
en Estados Unidos es mucho mayor de lo que la gente puede
asimilar. Elegimos empezar a promocionar el disco aquí
ya que queríamos estar un poco lejos de Inglaterra,
pues sabíamos que allá podía tener una
repercusión muy grande. En todo caso, aquí en
Estados Unidos solo nos queda tiempo para dormir".
El disco ha tenido una recepción increíble
en todo el mundo y las ventas han superado las expectativas...
¿Les asusta eso? Hace un par de años eran una
banda del circuito universitario...
G.B: "Nosotros esperábamos que el disco fuera
bien recibido por el público británico. Pero
todo lo que ha pasado en Norteamérica, un lugar
tradicionalmente complicado para las bandas inglesas, da como
para
asustarse. Por eso tratamos de no pensar mucho en eso".
¿Tienen planes de hacer una gira mundial?
"Nos avisaron que íbamos a hacer shows en Sudamérica
en el 2003. En Brasil parece que tocaremos en Rock In Rio,
pero todavía no hay nada confirmado. En todo caso los
planes están".
Por último, ¿podrían aclarar unas
declaraciones de hace un par de meses que señalaban
que este podía ser el último disco de la banda...?
C.M: "Estar en esta banda es como tener una relación.
Cada vez que tienes una gran discusión te vas de la
casa y das un portazo, pero tan pronto como diste ese portazo
te preguntas por qué lo hiciste. Entonces caminas de
vuelta y terminas haciendo el amor. Musicalmente, eso es lo
que hacemos en un día cualquiera. Tan pronto como pasaron
10 minutos o un día desde que te fuiste, ya despiertas
con el bicho otra vez... y sobre si este será nuestro
último disco, quién sabe, mejor vivamos día
a día".
Por Alfredo Lewin y Keko Peralta
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