. . NORD MODULAR G2X
 






El Nord Modular G2X es claramente un instrumento noble, de muy alto nivel de inteligencia y comprensión de los ámbitos lúdicos del quehacer musical del ser humano y que hace renovar la capacidad de asombro, presuntamente perdida a partir de un despliegue de tecnología que saturó nuestros sentidos.

 

Hace 6 años la compañía sueca Clavia sorprendió a la comunidad musical electrónica con el Nord Modular y el Micro Modular, que era una versión diminuta del anterior.

Cual fue la sorpresa? Un sintetizador con un diseño muy inteligente y lleno de sentido común que combina hardware con software produciendo un sonido cálido, sólido, de mucha riqueza y extremadamente flexible.
Es posible crear un sonido desde cero usando módulos virtuales que se conectan con cables virtuales. Los módulos son “modelos digitales” de los módulos tradicionales de un sintetizador análogo. Estamos hablando de osciladores, filtros, generadores de envolventes, moduladores, procesadores etc.

El hardware, un teclado de 2 octavas, tenía lo necesario para reproducir el sonido creado, con su DSP propio. Toda la edición y conexión de módulos se hacía con una aplicación, en un computador, que permitía generar módulos y conectarlos. Una vez creado el sonido lo podías descargar al hardware, desconectar el computador y usarlo en vivo.

Además los módulos, que son puro software, pueden ser actualizados. Clavia, a su vez, crea nuevos módulos que se pueden obtener gratis en el sitio de la compañía lo que le da mucho futuro al instrumento, tema no menor hoy en día, en que normalmente al comprar un instrumento que derrocha nueva tecnología uno tiene la sensación de que en seis meses más habrá algo mejor y a mitad de precio.

Esto significa sacarle partido al slogan “best of both worlds”, que tanto atrae al primer mundo. Sobretodo con la versión Micro, muy barata, y muy eficaz. De hecho desde el primer momento, uno sabía claramente que estabas en presencia de un instrumento muy fino, de un diseño con altura de mira.
Los músicos del planeta electrónico intuyeron claramente la jugada y muchos se subieron a una aventura, el alto precio básicamente, que no mostraba retornos de inversión claros pero que se arriesgaba en terrenos de total sentido para el músico que adora el riesgo y los espacios nuevos en términos sonoros.

El Nord Modular G2 aparece seis años después con las tareas hechas y dejando claro que lo que parecía una aventura puede tener un aterrizaje tal que las reglas del juego del mercado pueden torcerse ante una visión mucho más fina y mucho más confiada en las capacidades del músico. Este instrumento se conecta vía USB con tu computador y, con los drivers instalados, la puesta en marcha es realmente un paseo. Cuando te cuentan que se trata de un sinte modular, en el que tienes que armar un sonido a partir de unos módulos que tienes que saber conectar, el pánico puede enfriar cualquier ímpetu creativo. De algún modo el G2 se las arregla para que esto no suceda y al contrario te provoca a la aventura sonora.

El modelo que nos tocó chequear esta vez, el G2X, es una versión más poderosa, con el doble de capacidad de procesamiento, 5 octavas, 3 ruedas de modulación (de piedra, con LED indicador de posición) y un control de pitch bend (de madera), 5 pantallas que entregan información de parámetros, debajo de las 4 pantallas de


parámetros, dos controles rotatorios infinitos, 4 entradas y salidas de audio, más una entrada XLR de micrófono (micrófono incluido) todo operando en 24-bit y 96khz. El audio que ingrese a estas entradas puede ser tratado como cualquiera de los osciladores del G2X.

Al momento de hacer sonar el G2X la cosa agarra vuelo, suena espectacular, poderoso, análogo pero claro, profundo, articulado, súper flexible, en fin, la lista de adjetivos puede ser eterna. Los sonidos programados son inspiradores, los programadores se lucen con sonidos llenos de pequeños detalles y de amplio espectro, da gusto fíjese. Súmele que cada sonido tiene 8 variaciones que se seleccionan mediante igual número de botones.
Como dijimos, el G2X se conecta con el computador vía USB y el editor es muy simple de usar, hay alrededor de 150 módulos para entretenerse, que son inteligentes, saben las funciones que uno usa de ellos y consecuentemente desactivan las que uno no usa, ahorrando así capacidad de procesamiento: increíble.

Digidelay

Hablando de módulos, sin pretender aburrir, podemos decir que hay 14 tipos de osciladores, 7 formadores de ondas, 14 filtros, 9 envolventes, vocoder, mezcladores, panners, multiplexing switches, módulos lógicos (gates, inversores, flip flops etc), varios secuenciadores etc. A esto se le pueden sumar los efectos y puedes además hacer tus propios efectos. Que tal una distorsión multibanda con filtros seguidos por envolvente con delay realimentando el nivel de entrada? Sólo para lucirse.
La conexión entre módulos es muy simple y hay muchas facilidades para operar, como cables de colores para distintas funciones, posibilidad de asignar colores a tipos de módulos, selección de los cables que quieres ver etc. Hay incluso un botón para mover los cables de manera que si hay algún cable escondido lo puedas ver. Con la cantidad de módulos y conexiones posibles es fácil saturar la pantalla de cables. Obviamente, es posible editar los sonidos desde el teclado. En este sentido las 4 pantallas ayudan a tener una gran cantidad de información a la vista, por lo que puedes ir variando los sonidos en tiempo real, como dice el siútico, y disfrutar al máximo de la ejecución en vivo.

El Nord Modular G2X es claramente un instrumento noble, de muy alto nivel de inteligencia y comprensión de los ámbitos lúdicos del quehacer musical del ser humano y que hace renovar la capacidad de asombro, presuntamente perdida a partir de un despliegue de tecnología que saturó nuestros sentidos.
El Nord Modular G2X te toma de la mano y te dice: ya pues… póngase creativo!

Para mi gusto el mejor, lejos, de su especie.


Por Carlos Cabezas


 


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