|
Trae
144 sonidos de batería, pasando por todos los sabores:
bombos y cajas para todos los gustos, beatbox análogos,
tecno. electrónicos y étnicos.
50 sonidos(waveforms) de sintetizador, tambien en gran
variedad: bajos sintetizados, sintes clásicos, hits,
efectos, timbres de distinto calibre y
movimiento. Todos estos sonidos son programables.
Al contrario que en las dos primeras ediciones Electribes,
la ER1 Rhythm
Machine y la ES1 Synthesizer, que utilizaban la tecnología
de modelado
análogo, la EM1 genera sus sonidos a partir de samples
PCM.
Puede que el arsenal básico de sonidos pueda parecer
demasiado estándar; la verdad es que este arsenal básico
puede ser manipulado de tal manera -desde variaciones de Pitch/Glide,
Pan, EG Time, hasta la aplicación de efectos modulados
en tiempo real(Decimator, Resonator, Distortion, Pitch Shifter,
Filter, etc...)-, que el sonido inicial puede ser considerado
una mera
excusa para partir.
Además vienen 192 patrones(patterns) totalmente editables
y que cubren todo el espectro dance del joven moderno de hoy.
Incluye House, Techno, Trance, 2-Step, UK Garage, Gabba, Goa,
Happy Hardcore, Rap y Hip-hop entre otras finesas rítmicas.
Hay capacidad para 16 canciones, cada una con hasta 256 patterns.
La
función Pattern Set puede distribuir hasta 64 patterns
en los botones
iluminados de los pasos del pattern, para cambiarlos a gusto
presionando
estos botones mientras suena la secuencia.
|
 |
El procesador
de efectos posee 11 tipos de efectos, desde Reverb y Chorus
a efectos más extremos como el Resonator o Ring Modulation.
Cada parte puede ser enviada a un efecto y éstos pueden
ser fácilmente editados.
Hay toda una reflexión común respecto a estos
aparatos que “tocan solos”:
Si estos aparatos te dan la música pre-graneada donde
quedó la creatividad,
que los patterns son tan buenos que no dan ganas de ponerse
creativo, que
no puede ser que sea tan fácil, que si no cuesta no
es bien, etc...
Al final, el hecho de que te den todo fácil tiene un
costo claro: si no
eres capaz de hacer algo distinto, o de escaparte al sello
musical de la
máquina, sonarás igual al resto y esto no está
bien.Para variar todo depende de ti, no de la maquinita.La
máquina entrega todas las posibilidades para ser realmente
creativo, de tí depende.
También se puede alegar que la gracia
de estos aparatejos es precisamente
que te hacen extremadamente fácil y divertido hacer
música bailable.
Digamos que puede servir desde juguete para oídos frívolos
y extasiados
hasta de instrumento seriote y con infinitas posibilidades
para producción
musical de música dance.
La potencia de este instrumento tiene que
ver con lo entretenido que es
trabajar en tiempo real, metiendo y sacando sonidos, variando
parámetros,
cambiando patterns, lo puedes pasar coolísimo.No te
dejes sorprender (no arrugar) por el aspecto mínimo
de la máquina, te puede dejar la cabezita girando por
varios días.
Carlos Cabezas.
|